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Cuánto se gastan los españoles en viajes relajantes

Vivimos cada vez de forma más acelerada y frenética. Por eso, al llegar las vacaciones, muchos turistas, lejos de optar por un hotel masificado en un lugar súper popular, prefieren evadirse y descansar. El turismo en balnearios y hoteles con spa es actualmente muy común. El cliente puede combinar turismo y relax y recibir masajes y tratamientos. Cabe señalar que no es una de las opciones turísticas más económicas, pero si lo que se pretende es descansar, olvidar el estrés y volver renovado tras las vacaciones, un viaje relajante es, sin duda, la mejor opción.

Ocio y relax

 

El spa es un servicio con el que muchos hoteles están complementando su oferta, ya que la demanda va en aumento. De hecho, muchos hoteles ofrecen este servicio como reclamo turístico, lanzando ofertas que incluyen acceso al spa y masajes relajantes. Por su parte, muchos clientes requieren este servicio puesto que resulta muy agradable comenzar o terminar el día bajo un chorro de agua caliente sobre la espalda, relajarse en un jacuzzi o disfrutar del pediluvio. Una visita a la sauna o al baño turco resulta muy placentero para eliminar toxinas y purificar la respiración. Asimismo, terminar con un masaje relajante o de aromaterapia ayudará a alcanzar un estado de relajación extremadamente satisfactorio. Por otro lado, este tipo de paquetes vacacionales ofrece, junto a los masajes y al circuito spa, sesiones de yoga, thai chi y pilates, todos considerados deportes relajantes. En cuanto a los balnearios, la dinámica es similar, aunque en este tipo de establecimientos, además de ofrecer opciones turísticas relajantes, también ofrecen tratamientos terapéuticos, como la cura balnearia con aguas termales, impregnaciones con lodos o masajes curativos. El precio de las vacaciones variará si el alojamiento es en un hotel con spa o en un balneario y también dependerá de los tratamientos elegidos y el régimen alimenticio, siendo generalmente más caro el balneario. Una semana en un hotel de cuatro estrellas en pensión completa con acceso al spa y cuatro masajes cuesta en torno a los 1.100 euros por persona; una opción similar en un balneario, alrededor de 1.600 euros.